¿Qué va a suceder?

Todas sabemos que lo que sucedió en el pasado ya pasó, y que por más que queramos simplemente no tenemos el poder de cambiarlo.

Pero nadie sabe que va a suceder en el futuro.  Puedes pasar tu vida leyéndote las cartas y el café o consultando tu horóscopo, y jamás sabrás a ciencia cierta lo que va a pasar.

¿Entonces por qué nos angustiamos tanto por ese futuro que todavía no ha llegado?

En lugar de gastar nuestra energía en preguntarnos una y otra vez cómo será el futuro, dejando la respuesta al destino, quizá sería más sensato reconocer que nosotras mismas somos las arquitectas de nuestro propio futuro y a partir de ahí crearlo.

Quizá no puedas controlar TODOS los eventos que se presenten en tu futuro.  Esos son parte de tu experiencia externa en la cual no eres la única involucrada.  Lo que sucederá en tu casa, trabajo, familia, comunidad, país, escuela, etc. no depende completamente de ti.

Lo que si depende totalmente de ti es tu forma de responder a los eventos de TU futuro.  Si tú eliges desde ahora que deseas tener un futuro brillante, feliz, amoroso y armonioso, entonces así será como percibirás cada evento que llegue a tu vida: como una experiencia que te lleva a vivir tu felicidad, tu amor, tu armonía y tu luz.

Si tú NO decides como deseas vivir tu vida y dejas todo al azar o en las manos de los demás, entonces luego no te quejes cuando ese mañana se convierta en tu HOY y te des cuenta que has perdido tu propio poder y que estás viviendo de acuerdo a los deseos de otros en lugar de los tuyos.

Por eso hoy te invito a que te preguntes a ti misma no cómo será el futuro sino ¿CÓMO DESEAS QUE SEA TU FUTURO? y ¿QUÉ ESTAS HACIENDO AL RESPECTO?

Nuestros maestros de vida

El 15 de mayo se celebra el Día del Maestro en México, un día en que festejamos a esas personas maravillosas que dedican su vida a la educación de los niños y jóvenes de nuestro país.

Todas tenemos a algún maestro que ha sido importante en nuestra vida y a quien deseamos darle las gracias.

Yo tuve maestros que fueron parte esencial de mi educación tanto en la escuela como en la universidad.  Hubo por lo menos tres personas muy especiales en mi crecimiento profesional, y tres seres increíbles que han sido mis maestros espirituales.

A todos ellos les doy las gracias de corazón.

También ha habido muchos otros maestros a quienes quiero dar las gracias.  Maestros que quizá no me gusto mucho en su momento que aparecieran en mi vida, pero que gracias a ellos me he convertido en la mujer que soy hoy.

  • Gracias a quien me estafó, porque me enseño el poder de discernir.
  • Gracias a quien abusó de mi tiempo y esfuerzo, porque me enseño el poder de saber decir que NO.
  • Gracias a quien me quiso hacer creer que soy débil, porque me enseño el poder de hacer posible lo imposible.

Hoy te invito a dar gracias por todos esos maestros que están ahora o que han pasado por tu vida con alguna enseñanza especial y a abrir tu corazón a nuevas experiencias de aprendizaje.

Porque como dice ese sabio proverbio budista: “Solo cuando el alumno está listo, el maestro aparece”.

¡Adiós Arrugas!

En muy raras ocasiones uso este espacio para sugerir un producto o servicio.  Cuando lo hago es porque lo he probado yo misma y creo firmemente que puede ofrecer un gran beneficio para ustedes.

Y esta es una de esas ocasiones.

Se trata de un programa de gimnasia facial para mujeres de más de 40.  Este tipo de cursos han causado furor en Europa y éste en especifico es un programa que si sigues como lo indican las instrucciones ¡te aseguro que si sirve!

Estas son cinco razones por las cuales te recomiendo que descargues y pruebes el programa de ¡Adiós Arrugas!

  1. Tiene lógica: así como el ejercicio tonifica y fortalece los músculos de nuestro cuerpo, estos ejercicios hacen lo mismo con los músculos de nuestra cara, evitando que se hagan flácidos y se “caigan”.
  2. Es muy fácil de seguir: los ejercicios están ilustrados con diagramas e instrucciones muy claras.
  3. Es muy completo: cuenta con ejercicios para todas las áreas de la cara (ojos, boca, mejillas, frente…)
  4. Tiene un precio muy accesible: el programa cuesta muchísimo menos que cualquier crema antiarrugas o cirugía plástica, y da resultados permanentes.
  5. Es muy fácil de pagar: puedes pagar por tu curso con PayPal, tarjeta de crédito, de debito y hasta transferencia bancaria.  La página que vende el programa es muy segura y confiable.

Yo comencé a hacer los ejercicios del programa hace un par de semanas y ¡estoy feliz con los resultados!  Es por esto que te invito a que lo pruebes también.

Para leer más sobre este programa de gimnasia facial y descargarlo haz clic aquí.

¡Muchas felicidades a todas las mamás de 40ymas!

Durante el mes de mayo se celebra el Día de las Madres en muchos países de habla hispana.

Hoy nos toca celebrar en México, como el 6 de mayo celebraron las mamás españolas, el 13 celebrarán nuestras amigas chilenas, colombianas, ecuatorianas, peruanas, venezolanas, brasileñas, hondureñas, norteamericanas y uruguayas.  El 15 de mayo les tocará a las paraguayas, el 27 a las bolivianas y a las dominicanas;  y para cerrar el mes, las mamás de Nicaragua celebraran su día el 30 de mayo.

En este día tan festejado y tan especial tenemos la oportunidad de recordar lo que significa para nosotras SER y tener una madre.

Para quienes tenemos la bendición de que nuestra madre este con nosotras es un buen momento para darle las gracias por habernos dado la vida.  Porque es a través de ellas que la existencia nos dio la oportunidad de venir a este mundo a crear y a experimentar lo que es ser un SER vivo.

Y para quienes somos madres es una buena ocasión para darle gracias a la existencia por haber confiado en nosotras.  La existencia creyó en nosotras y en nuestra capacidad de crear una o más vidas y de nutrir esas vidas con nuestro amor incondicional.

¡Por eso te invito a que este Día de las Madres no sea un día más…. sino un día de agradecimiento por ser hijas, por ser madres y por ser mujeres!

Para festejar comparto con ustedes un video que ha estado circulando estos días por las redes sociales.  Fue hecho por una de las empresas transnacionales más grandes del mundo en ocasión de los próximos Juegos Olímpicos.  Un video que celebra la maternidad como “el mejor trabajo del mundo.”

¡Feliz Día de las Madres de TODO corazón!

¿Vivir o sobrevivir?

“La muerte está tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja”, dice un dicho popular.

Porque en esta vida solamente hay dos cosas ciertas: que un día nacimos y que un día esta experiencia va a terminar.  No sabemos cuándo ni dónde, pero sabemos con certeza que eso sucederá en algún momento.

Lo que decidimos ser y hacer entre esos dos eventos es totalmente nuestra decisión.

Nosotras podemos decidir si queremos pasar una vida viviendo o simplemente sobreviviendo. Si preferimos usar nuestro tiempo en esta Tierra para descubrir quienes somos realmente y compartir esa experiencia con los demás, o si alternativamente tomamos la ruta del jugar a que esta vida se trata de sufrimiento y separación.

Lo cierto es que nuestro tiempo para jugar y experimentar en esta vida es limitado, y como bien dice Jeffrey Davis en esta reflexión que comparto con ustedes hoy, es decisión de cada uno como mantiene la perspectiva sobre sus prioridades mientras la existencia nos da la oportunidad de SER y estar aquí.

Espero que la reflexión les guste y las ponga a pensar tanto como a mí…

Las mil canicas

Por: Jeffrey Davis

Cuanto más envejezco, más disfruto de las mañanas del sábado.

Tal vez es la quieta soledad que viene por ser el primero en levantarse o quizá el increíble gozo de no tener que ir al trabajo.  De todas maneras, las primeras horas de un sábado son en extremo deliciosas.

Hace unas cuantas semanas, me dirigía hacia mi equipo de radio-aficionado, con una humeante taza de café en una mano y el periódico en la otra. Lo que comenzó como una típica mañana de sábado, se convirtió en una de esas lecciones que la vida parece darnos de vez en cuando. Déjenme contarles…

Sintonicé mi equipo de radio en banda de 20 metros, para entrar en una red de intercambio de sábado en la mañana.

Después de un rato, me tope con un compañero que sonaba un tanto mayor, con buena señal y voz. Pueden imaginarse al tipo, sonaba como si estuviese en el negocio de las comunicaciones. Él le estaba diciendo a quien estuviese conversando con el algo acerca de “las mil canicas”.

Quedé intrigado y me detuve para escuchar con atención lo que tenía que decir:

“Bueno, Tom, de veras que parece que estás ocupado con tu trabajo. Estoy seguro que te pagan bien, pero es una lástima que tengas que estar fuera de casa y lejos de tu familia tanto tiempo. Es difícil imaginar que un hombre joven tenga que trabajar 60 o 70 horas a la semana para sobrevivir. ¡Qué triste que te perdieras la presentación teatral de tu hija!”

Continuó:

“Déjame decirte algo, Tom, algo que me ha ayudado a mantener una buena perspectiva sobre mis prioridades.”

Y entonces fue cuando empezó a explicar su teoría sobre las “mil canicas”.

“Mira, me senté un día e hice algo de aritmética. La persona promedio vive unos 75 años, algunos viven más y otros menos, pero en promedio, la gente vive unos 75 años.”

“Entonces multipliqué 75 años por 52 semanas por año y obtuve 3,900 que es el número de sábados que, la persona promedio habrá de tener en toda su vida.  No te distraigas y sígueme, Tom, que voy a la parte importante.”

“Me tomó hasta que casi tenía 55 años pensar todo esto en detalle”, continuó, “Y para ese entonces, ¡ya había vivido más de 2,800 sábados!”

“Me puse a pensar que si llegaba a los 75, solo me quedaban 1000 sábados más que disfrutar. Así que fui a una juguetería y compré todas las canicas que tenían.  Tuve que visitar tres tiendas para obtener 1000 canicas. Las llevé a casa y las puse en una fuente de cristal transparente, junto a mi equipo de radio aficionado.  Cada sábado a partir de entonces, tomé una canica y la he tirado.”

“Descubrí que al observar como disminuían las canicas, me enfocaba más sobre las cosas verdaderamente importantes en la vida. No hay nada como ver cómo se te agota tu tiempo en la tierra, para ajustar y adaptar tus prioridades en la vida.”

“Ahora déjame decirte una última cosa antes que nos despidamos y lleve a mi bella esposa a desayunar. Esta mañana, saqué la última canica de la fuente de cristal y entonces me di cuenta de que si vivo hasta el próximo sábado me habrá sido dado un poquito más de tiempo de vida, y si hay algo que todos podemos usar es un poco más de tiempo”

“Me gustó conversar contigo, Tom, espero que puedas estar más tiempo con tu familia y espero volver a encontrarnos aquí en la banda.  Hasta pronto, se despide “el hombre de 75 años”, cambio y fuera, ¡Buen día!.”

Uno podría haber oído un alfiler caer al suelo en la banda cuando este amigo se desconectó. Creo que nos dio a todos, bastante para pensar.

Yo había planeado trabajar en la antena aquella mañana y luego iba a reunirme con unos cuantos radio aficionados para preparar la nueva circular del club.

En vez de aquello, desperté a mi esposa con un beso, “vamos querida, te quiero llevar con los chicos a desayunar afuera”. –

“¿Qué pasa?” preguntó sorprendida.

“Nada, es que no hemos pasado un sábado juntos con los chicos en mucho tiempo. Por cierto, ¿podemos parar en la juguetería a mientras estamos fuera? Necesito comprar algunas canicas…”

¡Festeja a tu niña interior!

El 30 de abril se celebra el Día del Niño en México, una celebración en la que quienes somos madres, tías, abuelas y maestras nos dedicamos a consentir a nuestros pequeños, y no tan pequeños, con todo tipo de regalos y agasajos.

Como buenas mujeres volcamos toda nuestra atención en los niños que amamos y nos olvidamos que dentro de nosotras mismas existe todavía la niña que alguna vez fuimos.  Una niña que en su momento vivió la vida totalmente, sin preocupaciones, sin limitaciones y disfrutando plenamente de cada momento que se le presentaba.

¿Recuerdas como eras cuando tenías unos cuatro o cinco años?

Si alguien te preguntaba si eras bonita, tu respuesta era “SI”… sabias en tu corazón que no solo eras bonita, sino que eras una princesa inteligente, valiente, divertida, amorosa, que podía cantar, bailar, reír, jugar, y que tenías poderes mágicos para lograr todo lo que deseabas en la vida.

Esa pequeña niña sigue viviendo en TI.  Sus mismos anhelos viven en TI.  El problema es que a través de los años hemos cubierto todo eso que nacimos sabiendo que ya somos con una serie de condicionamientos y etiquetas mentales que nos han hecho creer que no podemos lograr nuestros sueños.

Frases como “no puedo… sufro mucho…necesito amor” son las que hemos permitido que durante los últimos 40 y tantos años definan quiénes somos.

El haber olvidado a su niña interior es lo que ha ocasionado que muchas mujeres no vivan la vida que desean.

Por eso hoy te invito a celebrar a los pequeños de tu hogar y a darte un tiempo para celebrarte también a TI MISMA.  Piensa en algo que te gustaba a TI de niña y ¡hazlo con ellos!

¿Te gustaba ir al parque y subirte a los columpios? ¿Te gustaba el pastel de chocolate con helado de fresa? ¿Te gustaba bailar? ¡Consiente a tu niña interior compartiendo con tus hijos, tus nietos o tus alumnos eso que tanto amabas hacer y date la oportunidad de SER tu misma esa niña que llevas dentro una vez más!

Aprende a escuchar a tu niña interior nuevamente ya que ella siempre ha sabido que TÚ tienes el poder de SER todo lo que deseas.

Ya que esa pequeña niña todavía vive en TU corazón.

6 prendas que NO se le ven bien a NADIE

Siempre he dicho que “de la moda, lo que te acomoda” y que en realidad las mejores prendas siempre serán las que te gustan y se te ven bien a TI y no a una modelo de revista.

También insisto en que lo que nos hace vernos realmente bellas no es la ropa que traemos puesta, sino la relación que tenemos con nosotras mismas.  Nuestra belleza exterior es un reflejo de nuestra belleza exterior.

Pero dicho esto, hay que reconocer que existen piezas que simplemente hay que evitar como a la plaga, ya que no se le ven bien a casi nadie.

Hoy te presento seis prendas de vestir que caen en esta categoría.  Si tienes alguna en tu guardarropa quizá sea tiempo de pensar en reemplazarla…

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¿Cómo descargas tus tensiones?

Actualmente vivo a pocos kilómetros de los volcanes Popocatepetl e Iztaccihuatl.  Esos guardianes del Valle de México que imponen con su belleza y grandeza.

Esta última semana el Popocatepetl, al que se le conoce cariñosamente como “El Popo” o “Don Goyo” ha estado lanzando cenizas y hasta lava volcánica, recordándonos a los que lo tenemos cerca que la Tierra es un SER vivo igual que nosotras.

La Tierra tiene su propio mecanismo para descargar sus tensiones.  En este caso ha estado haciendo erupción a través de un volcán, pero igualmente escuchamos de temblores, tsunamis y otros fenómenos naturales que no son otra cosa que la misma Tierra acomodando su energía.

¿Y tu como acomodas tu propia energía?

Como mujeres de 40 y más hemos crecido escuchando que “las niñas bonitas no se enojan” y que “calladitas nos vemos más bonitas”.  Lo cual hemos tomado como una instrucción de nunca demostrar nuestros sentimientos y guardar dentro de nosotras todas esas emociones de enojo y tristeza en lugar de exteriorizarlas.

El problema con esto es que cuando nos enfrentamos a un contratiempo y no expresamos nuestra ira o nuestra angustia, estas se acumulan dentro de nosotras hasta que un día explotamos en un ataque de rabia o depresión que no solo nos lastima a nosotras sino que también a personas que nada tienen que ver con la razón original de nuestro sentimiento.  Es como si El Popo en lugar de estar arrojando cenizas hiciera una erupción violenta.

La solución está en aprender a identificar esos sentimientos y a  sacarlos de nuestro sistema de una manera que nos ayude y no afecte a los demás.  Si sientes muchas ganas de gritar o llorar por alguna razón, no te lo guardes.  Busca un sitio en donde lo puedas hacer a solas y totalmente.  En el proceso aprende a reconocer como fluye la energía de ese enojo o tristeza en tu cuerpo, como se manifiesta y como se siente, para que así la puedas canalizar como tú lo desees, sin lastimar a nadie.

Es necesario “vaciarnos” de esas tensiones que llevamos acumuladas dentro.  Dejarlas salir de una manera que nos ayude a conocernos mejor a nosotras mismas y a crecer como mujeres felices.

Finalmente a eso venimos a este mundo: ¡a ser felices y a vivir en armonía con todos los seres que nos rodean!

Esas perfectas imperfecciones

Algo que tenemos en común la mayoría de las mujeres de 40 y más es que somos muy exigentes con nosotras mismas.  Tendemos a juzgarnos por todo eso que consideramos “nuestros defectos”.

Criticamos nuestra apariencia física al compararnos con otras mujeres “¡es que por qué no tengo el perfecto cabello de Jennifer Aniston!” nos decimos cada mañana al arreglarnos, y también somos muy duras al calificar nuestra personalidad “¡soy demasiado aprensiva y últimamente me enojo por todo!”, nos quejamos con nuestras amigas durante el cafecito.

Olvidamos que todo eso que consideramos nuestras fallas, son en realidad las oportunidades que la vida nos regala para aceptarnos por lo que somos y también para cambiar lo que no nos gusta y transformarnos en la mujer que deseamos ser.

Esas “imperfecciones” son en realidad perfectas, ya que nos recuerdan que estamos vivas y que somos únicas.

Como bien lo dice la bella mujer que habla en el video que comparto con ustedes hoy al recordar a su difunto esposo:  el amar esas pequeñas imperfecciones en nosotros y los que nos rodean es lo que hace que cualquier relación sea perfectamente bella.

¿Qué cuántos años tengo?

Siempre he dicho que la edad es un número que no significa nada. Lo verdaderamente significativo es lo que decidimos hacer con los años de que tenemos.  Cada una de nosotras elige si el ser una mujer de 40ymas es una ventaja o una desventaja, una tragedia o una bendición.

Todo es cuestión de perspectiva.

Tu edad no te hace ni vieja ni joven, pero la forma en que has vivido los años que has estado en este mundo es lo que te hace una persona culta que se ha dedicado a atesorar conocimientos adquiridos que no son tuyos sino de los demás, o una persona sabia que se ha enfocado en vivir plenamente su experiencia interior en cada momento presente.

También puedes elegir ser un balance entre una persona culta y una mujer sabia sin miedo a SER quien tu deseas ser, como lo describe hermosamente el gran escritor portugués José Saramago en el texto que comparto con ustedes a continuación.

Espero que disfrutes leyendolo, porque como Samargo bien dice ¡tu edad es la que sientes y no la que tienes!

Mañana es la única utopía

Por: José Saramago, Premio Nobel Literatura 1998

Frecuentemente me preguntan que cuántos años tengo… ¡Qué importa eso! Tengo la edad que quiero y siento.  La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso.  Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido.  Tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo! No quiero pensar en ello. Unos dicen que ya soy viejo y otros que estoy en el apogeo. Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte. Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora, no tienen por qué decir: Eres muy joven, no lo lograrás.

Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo. Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusiones se convierten en esperanza. Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada. Y otras en un remanso de paz, como el atardecer en la playa.

¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas… valen mucho más que eso.

¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta! Lo que importa es la edad que siento.

Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos. Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.

¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa! Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.